Cómo elegir una silla ergonómica para trabajar 8 horas | Tablakala - Tablakala

Cómo elegir una silla ergonómica para trabajar 8 horas | Tablakala

Pasar ocho horas delante del ordenador no exige simplemente una silla “cómoda”.

Exige una silla que puedas ajustar a tu cuerpo, a tu mesa y a tu forma de trabajar. Una silla que permita cambiar ligeramente de postura durante el día y que siga resultando cómoda cuando han pasado varias horas, no solo durante los primeros diez minutos.

Porque ahí está la diferencia.

Muchas sillas parecen ergonómicas en una fotografía. Tienen respaldo de malla, varias palancas y una forma más o menos sofisticada.

Pero la ergonomía real no está en la apariencia.

Está en la capacidad de adaptación.

¿Qué debe tener una silla ergonómica para trabajar 8 horas?

No existe una única silla perfecta para todas las personas.

La altura, la longitud de las piernas, el peso, la anchura de los hombros, la mesa utilizada y la postura habitual cambian de un usuario a otro. Por eso, organismos como el INSST recomiendan valorar aspectos como la regulación de altura, el respaldo, el apoyo lumbar, la profundidad del asiento, los reposabrazos y la estabilidad de la base.

Una buena silla de trabajo debería permitirte:

  • Apoyar correctamente los pies.
  • Mantener los hombros relajados.
  • Colocar los brazos a la altura adecuada.
  • Apoyar la zona lumbar.
  • Cambiar de posición durante la jornada.
  • Reclinarte sin perder estabilidad.
  • Trabajar sin presión excesiva detrás de las rodillas.

Ahora bien, no necesitas necesariamente todos los ajustes disponibles en el mercado.

Necesitas los ajustes adecuados para ti.

1. Empieza por el uso real que vas a darle

No es lo mismo utilizar una silla durante una hora para revisar el correo que trabajar en ella toda la jornada.

Para un uso ocasional, puede bastar una silla sencilla con altura regulable y un respaldo razonablemente cómodo.

Para trabajar seis, ocho o más horas, conviene prestar más atención a:

  • El soporte lumbar.
  • El mecanismo de inclinación.
  • La calidad del asiento.
  • La regulación de los brazos.
  • La transpirabilidad del respaldo.
  • La estabilidad de la base.
  • La posibilidad de cambiar de postura.

Una silla para trabajar ocho horas no debería obligarte a permanecer inmóvil en una única posición.

De hecho, incluso una postura teóricamente correcta puede resultar incómoda si se mantiene sin cambios durante demasiado tiempo. La recomendación general es introducir pequeños ajustes, levantarse periódicamente y alternar posiciones a lo largo del día.

En otras palabras: una buena silla ayuda.

Pero también hay que moverse.

2. Comprueba la altura del asiento

La regulación de altura es el punto de partida.

Cuando estés sentado, los pies deberían poder apoyarse de forma estable en el suelo. Las rodillas deben quedar en una posición cómoda, sin que el borde del asiento presione la parte posterior de las piernas.

Los hombros deben permanecer relajados y los codos deberían quedar aproximadamente a la altura del teclado y de la superficie de trabajo. Si para alcanzar la mesa tienes que elevar los hombros, algo está mal ajustado: la silla, la mesa o ambas cosas.

Por eso debes revisar dos medidas antes de comprar:

Altura mínima del asiento

Es especialmente importante para personas de menor estatura. Si la silla no baja lo suficiente, los pies pueden quedar sin un apoyo completo.

Altura máxima del asiento

Importa para personas altas o para mesas cuya superficie está situada a mayor altura.

Una mesa elevable facilita este ajuste porque permite adaptar la superficie de trabajo a la silla y no obliga a hacer lo contrario.

3. No ignores la profundidad del asiento

La profundidad determina cuánto espacio existe entre el respaldo y el borde delantero del asiento.

Un asiento demasiado profundo puede presionar la zona situada detrás de las rodillas y dificultar que la espalda se apoye correctamente en el respaldo.

Uno demasiado corto puede ofrecer poco apoyo a los muslos.

Lo ideal es que el asiento sostenga buena parte de las piernas sin presionar la zona posterior de las rodillas. OSHA también recomienda que la profundidad se adapte al usuario y permita utilizar correctamente el apoyo lumbar.

En algunas sillas, la profundidad es fija.

En otras, puede regularse mediante un sistema trasla, desplazando el asiento hacia delante o hacia atrás.

Este ajuste resulta especialmente interesante:

  • Para personas altas.
  • Para usuarios con piernas largas.
  • Para puestos compartidos por varias personas.
  • Para quien busca una configuración más precisa.

Dentro de la gama Tablakala, la silla Pro incorpora profundidad de asiento regulable.

4. Decide qué tipo de soporte lumbar necesitas

La zona lumbar es uno de los puntos más importantes de una silla de oficina.

Pero hay diferentes maneras de ofrecer apoyo.

Respaldo con curvatura lumbar

El propio diseño del respaldo genera una curvatura que acompaña la zona baja de la espalda.

Es una solución sencilla y suficiente para muchos usuarios.

Soporte lumbar integrado

El respaldo incorpora una tensión o una forma específica para reforzar el apoyo, aunque no tenga una pieza independiente regulable.

Soporte lumbar ajustable

Permite modificar la posición del apoyo para acercarlo a la espalda o colocarlo a diferente altura.

En la gama Tablakala:

  • Neo: respaldo ergonómico, sin soporte lumbar independiente.
  • Trinity: soporte lumbar acolchado 2D, regulable en altura y profundidad.
  • Pro: tensión lumbar integrada mediante la curvatura del respaldo.
  • Focus: soporte lumbar acolchado 2D, regulable en altura y profundidad.

No debes elegir automáticamente el modelo con el soporte más prominente.

Un soporte lumbar mal colocado también puede resultar incómodo. Lo importante es que el respaldo acompañe tu espalda sin obligarte a adoptar una postura artificial.

5. Mecanismo de contacto permanente o mecanismo sincro

El mecanismo determina cómo se comportan el respaldo y el asiento cuando te mueves.

Contacto permanente

El respaldo permanece liberado y acompaña el movimiento hacia delante y hacia atrás.

La resistencia puede regularse según el peso del usuario.

Es una solución cómoda para el trabajo diario porque permite variar la postura sin que el respaldo quede completamente inmóvil.

La Tablakala Neo utiliza este sistema.

Mecanismo sincro

El respaldo y el asiento se mueven de forma coordinada.

Cuando te inclinas hacia atrás, el respaldo recorre un ángulo mayor y el asiento acompaña ligeramente ese movimiento. Esto permite reclinarse manteniendo una posición más equilibrada.

Lo incorporan:

  • Trinity, con anclaje en cuatro posiciones.
  • Pro, con anclaje en tres posiciones.
  • Focus, con anclaje en cuatro posiciones.

Para jornadas largas, el mecanismo sincro ofrece una capacidad de movimiento y regulación superior.

Eso no significa que todo el mundo lo necesite.

Significa que tienes más posibilidades de adaptar el comportamiento de la silla.

6. Brazos 1D o brazos 3D

Los reposabrazos ayudan a descargar parte del peso de brazos y hombros.

Para que cumplan esa función, deben quedar a una altura que permita mantener los hombros relajados. Si están demasiado altos, elevarán los hombros. Si quedan demasiado bajos, apenas ofrecerán apoyo.

Brazos 1D

Se regulan en altura.

Son suficientes para adaptar los brazos a la altura de la mesa en la mayoría de los puestos.

Los incorporan:

  • Neo.
  • Trinity.

Brazos 3D

Se regulan en:

  • Altura.
  • Profundidad.
  • Ángulo o giro.

Permiten una adaptación más precisa al teclado, al ratón, a la mesa y a la anchura de cada persona.

Los incorporan:

  • Pro.
  • Focus.

Los brazos 3D son especialmente útiles si cambias de posición con frecuencia, trabajas con diferentes dispositivos o quieres ajustar con mayor precisión la posición de codos y muñecas.

7. ¿Necesitas reposacabezas?

El reposacabezas no es imprescindible para que una silla sea ergonómica.

Durante el trabajo activo delante del ordenador, muchas personas apenas apoyan la cabeza.

Sin embargo, puede resultar útil cuando:

  • Te reclinas para leer.
  • Haces llamadas.
  • Participas en reuniones.
  • Descansas entre tareas.
  • Prefieres contar con apoyo cervical.

Lo importante es que sea regulable y que no empuje la cabeza hacia delante.

Las sillas Tablakala con reposacabezas son:

  • Trinity: regulable en altura e inclinación.
  • Focus: regulable en altura e inclinación.

Neo y Pro no incorporan reposacabezas.

Aquí no existe una respuesta universal.

Si sabes que no lo utilizas, no tiene sentido pagar por tenerlo. Si te gusta reclinarte y apoyar la zona cervical durante algunos momentos del día, probablemente lo agradecerás.

8. Respaldo de malla o respaldo tapizado

Los respaldos de malla tienen una ventaja clara: la ventilación.

Permiten que circule mejor el aire y reducen la acumulación de calor, algo especialmente apreciable durante jornadas largas o en espacios cálidos.

Todos los modelos Tablakala incorporan respaldo de malla transpirable y resistente.

El asiento, sin embargo, necesita ofrecer apoyo y distribuir correctamente el peso. Por eso los modelos Tablakala utilizan espuma flexible de alta densidad y tapizados preparados para el trabajo diario.

No elijas una silla únicamente porque el asiento parezca muy blando.

Una espuma excesivamente blanda puede resultar agradable al principio y perder consistencia con el tiempo.

La comodidad real se aprecia después de varias horas y varios meses de uso.

9. Revisa la base, las ruedas y la estabilidad

Una silla de oficina debe mantenerse estable cuando te sientas, te desplazas o te reclinas.

Una base de cinco radios ofrece una superficie de apoyo amplia y es una de las configuraciones habituales recomendadas para sillas de trabajo.

También conviene revisar:

  • El material de la base.
  • El diámetro de las ruedas.
  • El tipo de superficie sobre la que se utilizará.
  • El rango de peso recomendado.
  • La calidad del pistón de gas.
  • La normativa de seguridad aplicable.

Todos los modelos Tablakala utilizan una base de cinco radios, están recomendados para usuarios de entre 45 y 120 kg y cumplen la normativa UNE EN-1335 en materia de dimensiones, seguridad, estabilidad, resistencia y durabilidad. La Focus añade una base de aluminio pulido, mientras que Neo, Trinity y Pro utilizan bases reforzadas de nylon.

10. La silla debe encajar con tu mesa

Puedes tener una silla excelente y seguir trabajando mal si la mesa está demasiado alta o demasiado baja.

El orden correcto es:

  1. Ajustar la altura de la silla.
  2. Apoyar correctamente los pies.
  3. Regular respaldo, brazos y soporte lumbar.
  4. Adaptar la altura de la mesa.
  5. Colocar teclado, ratón y monitor.

El teclado y el ratón deberían quedar cerca, permitiendo trabajar con los codos próximos al cuerpo, los hombros relajados y las muñecas en una posición natural.

Esta es una de las ventajas de combinar una silla ergonómica con un escritorio elevable.

Puedes adaptar la mesa a tu postura sentada y, después, elevarla para trabajar de pie durante algunos periodos.

No se trata de elegir entre estar sentado o estar de pie.

Se trata de no permanecer siempre igual.

¿Qué silla ergonómica Tablakala elegir?

La gama Tablakala está organizada de forma sencilla: a medida que avanzas de modelo, aumenta la capacidad de ajuste.

Modelo Indicada para Ajustes principales
Neo Trabajo diario y quien busca una silla cómoda, sencilla y bien equilibrada Brazos 1D, contacto permanente, respaldo de malla
Trinity Quien quiere mayor apoyo lumbar y reposacabezas Soporte lumbar 2D, reposacabezas, brazos 1D y mecanismo sincro
Pro Quien busca diseño blanco y mayor adaptación del asiento y los brazos Brazos 3D, mecanismo sincro, apoyo lumbar integrado y sistema trasla
Focus Jornadas largas y usuarios que quieren la máxima capacidad de ajuste Soporte lumbar 2D, reposacabezas, brazos 3D, sincro y base de aluminio

Las características y diferencias entre los cuatro modelos pueden consultarse en la colección de sillas ergonómicas Tablakala

Elige la Neo si…

Quieres una silla cómoda para trabajar a diario, no necesitas reposacabezas ni soporte lumbar independiente y prefieres una opción sencilla, sólida y ajustable.

Está disponible en negro o blanco.

Elige la Trinity si…

Quieres reposacabezas, soporte lumbar regulable y mecanismo sincro, pero no necesitas brazos 3D.

Es una opción muy equilibrada para jornadas de hasta ocho horas.

Elige la Pro si…

Buscas una silla blanca y gris para un despacho luminoso y valoras especialmente los brazos 3D y la posibilidad de ajustar la profundidad del asiento.

No tiene reposacabezas, pero ofrece una capacidad de adaptación muy alta.

Elige la Focus si…

Quieres la silla más completa de la gama.

Incorpora reposacabezas, soporte lumbar 2D, brazos 3D, mecanismo sincro con cuatro posiciones y base de aluminio pulido.

Está pensada para jornadas de ocho horas o más.

Errores frecuentes al comprar una silla ergonómica

Elegir únicamente por la fotografía

Una silla puede parecer espectacular y ofrecer muy pocos ajustes.

Mira los mecanismos, las medidas y los materiales.

Pensar que más ajustes siempre significa mejor compra

Más ajustes ofrecen más posibilidades, pero solo tienen valor si vas a utilizarlos.

Comprar bien no significa comprar automáticamente el modelo más caro.

Significa elegir el modelo adecuado.

No comprobar la altura del asiento

Especialmente importante si eres una persona alta o baja.

Revisa siempre el rango de regulación.

No ajustar la silla después de montarla

Una silla ergonómica sin ajustar es simplemente una silla.

Dedica unos minutos a encontrar tu altura, tensión, inclinación y apoyo lumbar.

Esperar que la silla lo solucione todo

Una buena silla puede ayudarte a trabajar con más comodidad.

Pero no sustituye al movimiento, las pausas ni una configuración correcta del puesto.

Si tienes molestias persistentes o una lesión diagnosticada, conviene consultar con un profesional sanitario.

En resumen

Para elegir una silla ergonómica para trabajar ocho horas, fíjate en lo que realmente importa:

  • Altura regulable.
  • Profundidad adecuada.
  • Apoyo lumbar.
  • Mecanismo de inclinación.
  • Regulación de brazos.
  • Calidad del asiento.
  • Respaldo transpirable.
  • Base estable.
  • Compatibilidad con tu mesa.
  • Capacidad para adaptarse a tu cuerpo.

No compres una silla porque parezca ergonómica.

Mira sus ajustes. Mira sus materiales. Mira cómo se adapta a ti.

Porque una buena silla no es un objeto decorativo.

Es una herramienta de trabajo.

-> Ver sillas ergonómicas Tablakala

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